Se viste de verde, y sabe que es un color excéntrico, le pinta una sonrisa a su día, y ve todo de otro color, salís a caminar, con esa perfecta figura que te luce bien, su pollera se asemeja a una taza, y me escabulliría un día mas entre ella, y reposarme en sus piernas para adorarla, y decirle que es hermosa, su armonía es ensordecedora para un simple mortal, que no tolera tanta tranquilidad huele bien, tu cuello reemplaza a esa almohada que no dejaría por nada, me comportare y no la rozaré de mas, solo dormiré para poderte soñar, es que el mundo suele ser tan ideal si en mis días estás, y si no te admiro cuesta poderte apreciar.
Salís, de sobretodo rojo, y con ese tono verde, te faltan coloretes de cielo, un azul no vendría mal, y mi paleta de vida pintas, ya te dije que cada color significa un poco de vos, de tu corazón, de ese beso dulzón, y ese sinsabor que no existió, porque tu voz lo cura todo y perdono todo por un amanecer con vos. Café y tostadas y un diario antiguo o nuevo sin fecha de devolución, nuestro día es nuestro, y nuestro momento es hoy, tus caricias no alcanzan limite de la razón, y esas manos conocen hasta lo mas oculto donde no llega el sol.
Tu oficina, tu redacción, tu taxi, o subte de hora pico, y sin horario para inicio de sesión, luego de agitar las horas, y correr esa maratón que llamas responsabilidad laboral, te relajas, sobre un diván confesas y no ocultas, así mi alma se llego a enamorar, de tu medias de colores y tu comodidad, de esos zapatos marrones que dejas en la puerta al entrar, me decís doctor, o me llamas simplemente amor, hasta el día donde finalizo la charla, y dijimos hasta la próxima reunión, con ese adiós me aseguraba verte y sin traumas ni temor, se iba tu anhelada sensación, de que éramos los dos, hasta que vimos lo que era el otro fuera del consultorio donde todo queda y allí afuera conocimos lo externo que no se contó, en una hora de terapia donde la vida nos cruzo.
Diría...
Hace 9 meses


